Seleccionar página

Aunque me guste innovar, las croquetas de gallina y huevo cocido son una constante en mi cocina desde que tengo memoria. Normalmente aprovecho a elaborarlas con el muslo de gallina o pollo que utilizo para elaborar caldo de carne, bien para otras preparaciones, bien para tomar como consomé. Son unas croquetas con un sabor suave donde el truco, como siempre, está en trabajar bien y sin prisas la bechamel.

Ingredientes:

  • 1 muslo de gallina
  • 2 huevos
  • 1 cebolleta
  • 1 puerro
  • 1 zanahoria
  • 1 cebolla
  • 125 gr. de harina
  • 1/2 l. de leche
  • Harina, huevo batido y pan rallado
  • Aceite virgen extra
  • sal

Elaboración:

Cocemos el muslo de gallina junto con el puerro, la cebolleta y la zanahoria en una olla rápida con abundante agua y sal durante 20-25 minutos. Una vez templado el muslo retiramos huesos y pieles y desmenuzamos o picamos la carne.

Mientras, cocemos los huevos en una cacerola con agua y sal durante 10 minutos. Dejamos enfriar y tras pelarlos los picamos finamente.

Picamos la cebolla la pochamos en una sartén grande con 2 cucharadas de aceite. Cuando la cebolla esté transparente, añadimos la harina y removemos unos segundos con una varilla, hasta que se tueste. Vertemos la leche poco a poco removiendo bien la mezcla que irá engordando. Añadimos la gallina y los huevos picados y mezclamos bien. Trabajamos la masa a fuego suave durante 20- 25 minutos.

Cuando obtengamos una bechamel que se despegue de las paredes de la sartén al removerla, vertemos la masa a una fuente y dejamos enfriar.

Una vez fría, damos forma a las croquetas, enharinamos, pasamos por huevo y pan rallado y freímos en aceite bien caliente. Al retirarlas lo hacemos sobre un papel absorvente para que escurra el exceso de aceite.

Notas:

  • Es importante trabajar bien la bechamel hasta obtener la textura deseada.

.