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Los pimientos del piquillo de Lodosa, asados y pelados sin lavarlos en agua ni sumergirlos en soluciones químicas de ningún tipo, son los mas utilizados para elaborar pimientos rellenos. Utilizando este producto de la huerta Navarra, podemos preparar numerosas variedades de pimientos rellenos, de carne, pescado, morcilla… Esta vez, añadí a mis habituales pimientos de bacalao, unas colitas de gambas, que integré en la bechamel. Un resultado suave, sabroso y jugoso, que puede servirse rebozado o acompañado de algún tipo de salsa.

Ingredientes:

  • 8 pimientos del piquillo
  • 250 gr. de bacalao desalado
  • 50 gr. de colas de gambas peladas
  • 1 cebolla
  • 1 cucharada de harina
  • Mantequilla
  • Leche entera
  • Harina y huevo para rebozar
  • Aceite de oliva

Elaboración:

Ponemos el bacalao en agua fría y calentamos hasta que hierva. Retiramos el bacalao, lo separamos en tiras, limpiamos de piel y espinas, desmigamos y reservamos.

Pochamos 1 cebolla bien picada en una sartén con una nuez de mantequilla. Cuando esté transparente, añadimos el bacalao desmigado y las colitas de gambas picadas y rehogamos un par de minutos para que los sabores se mezclen. Agregamos una cucharadita de harina, y removemos, cocinandola unos segundos.

Añadimos la leche poco a poco, hasta conseguir una bechamel suave y ligera, mas liguera que la que realizamos para croquetas. Dejamos templar para que la bechamel engorde un poco.

Con ayuda de una cucharilla, rellenamos los pimientos con la mezcla y los rebozamos en harina y huevo. Freimos en una sartén con aceite caliente y sacamos con una espumadera para eliminar el sobrante de aceite de la fritura.

Notas:

  • La bechamel debe tener la textura adecuada para no quedarse dura cuando templa.

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