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Una pizza es un buen recurso cuando una llega tarde a casa y le apetece cenar caliente y dejarse caer en el sofá. Basta con tener una base de pizza en la reserva y echar mano de ingredientes habituales de nuestra despensa o nevera para disfrutar de una buena cena. Unas tiras de bacon, queso philadelphia, salsa de tomate, orégano y unos trocitos de queso curado fueron suficientes ingredientes para preparar esta sabrosa pizza. El bacon cortato gordito y en tiras decidí pasarlo por la sartén para que quedase “crujiente”, pero si preferís saltaros ese paso, bastará con que lo piquéis mas ó bien utilicéis lonchas mas finitas para las que sea suficiente el tiempo de horno.


Ingredientes:

  • Base de pizza mediana
  • 3 cucharadas de salsa de tomate
  • 7 cucharaditas de queso philadelphia
  • 225 gr. de Bacon
  • Aceite de oliva
  • 4 triángulos de queso curado
  • Orégano

Elaboración:

Precalentamos el horno a 220ºC

Extendemos salsa de tomate sobre la base de nuestra pizza.

Cortamos las lonchas de bacon en tiritas finas. Calentamos una cucharadita de aceite en una sartén y freímos el bacon vuelta y vuelta (terminará de hacerse en el horno después). Escurrimos el aceite y extendemos las tiras de bacon encima del tomate.

Añadimos unas cucharaditas de queso crema Philadelphia repartidas por la superficie y colocamos los 4 triángulos de queso curado.

Para finalizar, expolvoreamos oregano picado por toda la superficie.

Introducimos la pizza en la base del horno y cocinamos a unos 220-230º aproximadamente 12 minutos.

Notas:

  • Al tratarse de una masa comprada y por tanto mas gordita de las que suelo preparar en casa, cocine la pizza en la base inferior del horno para que la base recibiese calor directo y resultara mas crujiente.
  • Podéis sustituir el queso philadelphia por cualquier otro queso crema que os guste.

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