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Ingredientes:

– garbanzos

– espinacas

– 2 huevos

– 1 patata

– perejil

– 1 diente de ajo

– pan rallado

– 1 hoja de laurel

– pimentón dulce

– 1/2 cuchara grande de harina

– 1 cebolla mediana

– 1 o 2 cucharadas de tomate

– sal

– colorante

– aceite

Preparación:

La noche anterior, poner los garbanzos a remojo en agua.

Se ponen en la olla a presión (de momento abierta) los garbanzos y añadir agua de tal forma que los cubra cuatro dedos. Añadir la patata cortada a trozos, el laurel, sal y un poco de colorante. Poner en el fuego y que se vaya calentando.

Por otra parte, hacer un sofrito. Poner aceite a calentar en una sartén y una vez caliente, añadir la cebolla cortada en trocitos, un poco de pimentón dulce, el tomate y la harina. Una vez se rehogue un poco la cebolla, añades las espinacas y algo de caldo de la olla. Dejar hervir un poco y añadir a la olla.

Cuando lo de la olla empiece a hervir, tapar y dejar 20 o 25 minutos en este caso (si la olla no fuese a presión 40 minutos). Cuando se haya ido todo el vapor de la olla, abrir.

Por otra parte, bates los huevos en un recipiente, añades perejil, el ajo en trocitos muy muy pequeñitos y pan rallado poco a poco e ir removiendo. Parar de añadir el pan rallado cuando se ve que cuaja, entonces hacer pelotitas con la mano (te puedes ayudar con una cucharita) y freírlas en una sartén con aceite caliente hasta que se doren un poquito.

Una vez fritas, añadir a la olla y calentar un poquito el conjunto, para que las pelotitas se impregnen bien con el caldito del potaje.