Seleccionar página

Las rosquillas de San Blas son un postre típico tanto el la festividad de San Blas, como en otras romerías a lo largo del año. Se caracterizan por su galaseado blanco de anís en la parte superior y por ser duritas a la hora de comer. No son desde luego mis favoritas entre las rosquillas, pero de vez en cuando hay que complacer a los que tenemos en casa y darles algún capricho. La receta en sencilla y los ingredientes están calculados para unas 25 rosquillas.

Ingredientes:

  • 500 gr de harina
  • 6 huevos
  • 3 cucharadas de azúcar
  • 125 gr de aceite de oliva virgen extra
  • 2 cucharadas de anís

Para el baño:

  • 4 claras de huevo
  • 350 gr de azúcar glase
  • 1 cucharada de anis

Elaboración:

En un bol batimos los 6 huevos junto con el azúcar. Cuando la mezcla esté ya espumosa, incorporamos las 2 cucharadas de anís y el aceite y mezclamos con ayuda de una varilla.

A continuación, incorporamos la harina tamizada poco a poco y amasamos hasta lograr una masa homogénea y manejable. Si queda algo pegajosa, bastará con reservar la bola de masa untada en un poco de aceite.

Untamos nuestras manos y la superficie en la que vamos a trabajar de aceite y vamos cogiendo porciones de masa del tamaño de una ciruela. Los estiramos haciendo unas tiras que después uniremos por los extremos para formar la rosquilla.

Colocamos las rosquillas en una bandeja de horno con papel vegetal e introducimos en el horno previamente precalentado a 170ºC unos 20 minutos. Trascurrido el tiempo, sacamos y dejamos templar.

Mientras realizamos el baño batiendo a punto de nieve 4 claras de huevo con una pizca de sal a las que agregaremos poco a poco el azúcar glasé, sin dejar de remover, y un chorrito de anís.

Bañamos por un lado las rosquillas y dejamos secar en el horno con la puerta entreabierta.

Notas:

  • Según os guste mas o menos el glaseado podéis cubrir en su totalidad la parte superior o no
  • Es aconsejable conservarlas en una caja de latón bien cerrada.

.