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Está fue una de esas recetas que supe que debía hacer nada mas leerla. Tanto los ingredientes, una combinación de calabacín, tomates cherry y mozarella, como la presencia de esta tarta me llamaron la atención en el fastástico blog ‘Uno de dos’, al que os recomiendo echéis un vistazo si aun no lo conocéis. Hice alguna pequeña modificación respecto de la original al no contar con el 100% de los ingredientes, pero nada importante como veréis. En aproximadamente dos horas, tenia lista la tarta en la mesa con un resultado que gustó muchísimo. Resulta ademas una receta muy entretenida de elaborar, con la que pasaréis un rato agradable en la cocina.

Ingredientes (para un molde de 22cm. de diámetro):
Para la masa:

  • 260gr. de harina
  • 40gr. de queso curado rallado
  • 5gr. de sal
  • 70gr. de mantequilla en punto pomada
  • 1 huevo + 1 para barnizar
  • 60ml. de agua fría

Para el relleno:

  • 3 Cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • 1 Cebolla grande
  • 1 Calabacín
  • 400gr. de tomates cherry
  • 120gr. de Mozzarella
  • 50gr. de harina
  • 2 cucharaditas de Albahaca
  • Sal y Pimienta negra

Elaboración:

Para hacer la masa reunimos en un bol la harina, el queso, la sal y la mantequilla y mezclamos hasta conseguir una masa granulosa. Añadimos entonces el huevo batido y mezclamos bien. Para acabar de lograr una masa homogénea, añadimos el agua y amasamos. Formamos una bola, envolvemos en film transparente y refrigeramos en la nevera durante un mínimo de 30 min.

En una sartén, calentamos 3 cucharadas de aceite. Picamos la cebolla bien fina y rehogamos en la sartén hasta que esté transparente. Entonces, añadimos el calabacín cortado en rodajas finas y rehogamos el conjunto hasta que esté dorado y tierno.

Mientas en un bol, mezclamos los tomates cherry partidos por la mitad con la mozzarella, la albahaca y la harina. Cuando la mezcla de calabacín y cebolla esté lista la agregamos (escurrida), salpimentamos y removemos para que todo quede bien mezclado.

Precalentamos el horno a 180ºC

Sacamos la masa de la nevera y la estiramos en una superficie enharinada. Forramos con la masa el molde previamente enharinado, dejando que sobresalga un trozo para luego poder doblarlo hacia dentro. Pinchamos la base de la masa con un tenedor, colocamos el relleno y cerramos la masa, pincelando los bordes con huevo batido.

Horneamos a media altura aproximadamente 45 minutos, o hasta que veamos que la masa está hecha y la superficie de aspecto dorado.

Sacamos del horno y servimos caliente.

Notas:

  • Es un bocado muy completo que puede servirse como plató único para unas 4 personas acompañado por una ensalada. En mi caso lo serví junto con una ensalada de canónigos, ventresca y pimientos del piquillo.

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