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La cebolla es uno de esos ingredientes imprescindibles en mi cocina. Además de ser un buen complemento y acompañamiento para múltiples platos, resulta un manjar por si sola. Si como yo, vais a utilizarla para elaborar una tapa, una de las opciones mas sabrosas es caramelizarla. Como veréis en la receta de hoy, caramelizar la cebolla es muy sencillo y únicamente requiere un poquito de paciencia. Una vez hecha podréis acompañarla con queso crema como en este caso, ventresca, pimientos del piquillo… Es importante tener en cuenta que la cebolla mengua muchísimo y que por lot anto tendremos que tender a aumentar su cantidad.

Ingredientes:

  • 2 rebanadas de pan
  • Queso crema
  • 1 cebolla grande
  • Aceite de oliva
  • Agua

Elaboración:

Ponemos aceite de oliva virgen extra en la sartén, unas 6 cucharadas, y damos calor.

Picamos la cebolla en aros o en juliana y cuando el aceite esté caliente la echamos a la sartén removiendo para que se impregne de aceite por igual. Bajamos el fuego y dejamos que la cebolla se vaya haciendo unos 20 y 30 minutos, moviendo de vez en cuando y vigilando para que no se queme. Primero se tornará transparente y después irá tomando color pasando por un dorado intenso hasta un tono marrón.

Cuando la cebolla tenga ya un color oscuro, añadimos una cucharada de agua y removemos. Caramelizará y la cebolla tomará un color uniforme. Seguimos cocinando a fuego lento unos minutos mas añadiendo otra cucharada de agua y removiendo nuevamente hasta conseguir un color oscuro y uniforme.

Mientras la cebolla acaba de hacerse, tostamos las rebanadas de pan y untamos queso crema en ellas.

Finalmente, repartimos la cebolla caramelizada en las dos tostas.

Notas:

  • Es preferible servirlo templado.
  • Es importante tener paciencia y cocinar la cebolla suavemente vigilando de que no se queme, ni se tueste mas por un lado que por otro.

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